EL EPR RECONOCE INFILTRACIÓN. RECHAZA HABER COMETIDO ACTOS DELICTIVOS Y ACUSA REPRESIÓN Juan José Díaz Bermúdez/Análisis
Oaxaca, México (Punto y Aparte).- En el comunicado con fecha 14 de junio de 2010, la Comandancia general del Ejército Popular Revolucionario ( EPR), corre apresurado a rechazar las acusaciones que pesan sobre la guerrilla, en cuanto al secuestro del político panista, Diego Fernández de Cevallos. Señalamientos, por cierto, sin sustento, que obedecen a presunciones que ha hecho quien dice representar a un Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia, que encabeza un señor que dice llamarse José Antonio Ortega
Sánchez. Cosas sin importancia que no deberían preocupar a los guerrilleros, máxime cuando ellos se comprometieron a establecer una tregua con el Estado mexicano a través de la Comisión de Intermediación, ¿porqué entonces ahogarse en un vaso de agua?
Dice un dicho “el que trae los cascabeles se asusta hasta de su sombra”. El EPR hace énfasis en las acusaciones hechas por dicho personaje, surgido por supuesto de los sótanos panistas. Nuevamente los guerrilleros curiosamente insisten en aclarar que nada tienen que ver en un presunto secuestro, que tiene miles de preguntas sin respuesta, pero que el EPR pareciera que le corre prisa por desligarse de las imputaciones y quedar exentos de cualquier sospecha. Lo cierto que por más que aclaren, no quedarán libres de la duda, para el Estado y el aparato policíaco-militar, la guerrilla es la culpable y tienen la certeza que el EPR podrían ser “los misteriosos desaparecedores”. Ese grupo que pareciera tiene mucho sentido del humor, son los que realmente mantienen en contra de su voluntad a Diego Fernández, ¿será un grupo guerrillero?
Le preocupa al EPR que se pretenda deslegitimar su lucha, ya que se dice que el secuestro de Fernández de Cevallos obedece a una exigencia para la liberación de Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, desaparecidos en Oaxaca el 24 o 25 de mayo de 2007. Parece que el Estado a través de Ortega Sánchez, se adelanta a la posibilidad, debido al modus operandi.
Para los expertos en la materia, la desaparición de Fernández de Cevallos obedece a secuestros similares en los que participaron grupos guerrilleros, como el caso del Partido Revolucionario Obrero Clandestino Unión del Pueblo- Partido de los Pobres (PROCUP-PDLP) en los años 70, y el propio EPR, al que en Oaxaca le atribuyen varios secuestros.
Por lo regular los guerrilleros actúan en células, cubren su retirada y con precisión militar desaparecen. Las casas de seguridad que se utilizan se encuentran en colonias populares o en rancherías alejadas en la montaña, donde el secuestrado es mantenido bajo resguardo paramilitar. Es cierto, la búsqueda de bienes materiales como el dinero, no es fundamental en teoría, debido que en la ética revolucionaria no consideran cometer delitos, sino son expropiaciones que hacen a la oligarquía y burguesía a través de acciones militares, como son los secuestros, los asaltos a bancos. Aunque, a decir verdad, esta hipótesis no justifica que el EPR hubiera cometido el secuestro a través de su frente en el estado de Hidalgo, más bien pareciera un acto en que se quiere inmiscuir a los guerrilleros en este tipo de acciones. Aunque debe quedar claro que la guerrilla tiene más capacidad para realizar este tipo de delitos que el crimen organizado.
Lo que sigue extrañando es del porqué la guerrilla sigue aclarando y negando haber cometido este tipo de actos, en años anteriores con reivindicarlo bastaría. Pareciera que lo hacen con la intención de cubrirse, cumpliendo un protocolo o simplemente para no entorpecer las negociaciones que siguen llevando a través de la Secretaría de Gobernación, una relación a propósito que no ha tenido resultados satisfactorios para encontrar a Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez.
Lo cierto es que, el EPR a través de su dirigencia nacional, ha replanteado la lucha revolucionaria, mezclándola con sentimientos familiares. Antes un desaparecido no constituía mayor problema porque no representaba a la familia Cruz Sánchez, hoy un hermano y un tío están desaparecidos y los hijos de Tiburcio Comandante general del EPR, según datos del gobierno federal, alcanzaron su libertad por delitos de sabotaje y asociación delictuosa. Esos detalles son fundamentales, primero para no seguir inmiscuyéndose en delitos graves, pero también porque hay un compromiso en el que les podrían haber exigido no actuar, respetando la tregua que ellos mismos pactaron con la intención de lograr la presentación con vida de sus dos desaparecidos.
Se deslindan de la acción de secuestro de Fernández de Cevallos porque para ellos, destacan, el dinero en sí no corresponde sus fines, mucho menos va de acuerdo con los lineamientos políticos del EPR. Ante esa posición, debería el EPR demostrar de donde se subsidian, ya que no es lógico asegurar que el dinero no es su fin, cuando en la realidad los recursos financieros son tan importantes como los pertrechos en el combate. Es un secreto a voces que no es el pueblo organizado quien hace la revolución, eso es falso de toda falsedad. El pueblo no cuenta con recursos para sostener una revolución, se tiene que llegar a la expropiación y es obvio que tiene que ser por medios ilícitos.
El EPR no debe seguir viviendo una mentira, asegurando que la solución a las necesidades se resuelve definiendo que es el recurso humano y cual el estratégico, dejando a un lado los recursos materiales. Para mover a las brigadas, unidades y células se necesita dinero ¿Cómo obtienen ese recurso? Es decir, la guerrilla tiene que demostrar el financiamiento para no caer en la contradicción histórica. Todo hace indicar que los guerrilleros pretenden ocultar el sol con un dedo, defendiendo una teoría ética que saben no se cumple, sería como caer en el dogmatismo, cuando la praxis es todo lo contrario, parecieran curas que predican la mentira sabiendo que la verdad es otra.
Quién escribe los comunicados del EPR, en ocasiones muestra una ligereza de palabras y en otras la contradicción acompaña todo el texto, pero eso es lógico, ya que es parte del interés de confundir a los miembros de la Inteligencia militar, quienes siguen muy de cerca este tipo de publicaciones.
En el comunicado del 14 de junio, hacen alusión a la infiltración y acusan a ex guerrilleros salvadoreños de asesorar al Estado mexicano, para lograr la captura de la Comandancia general eperrista, ya que participan en las torturas de quienes caen en manos del ejército y acusan a Joaquín Villalobos, del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional de El Salvador, por lo tanto se espera una aclaración y respuesta de este grupo guerillero. Este tipo de asesorías han existido siempre, no son nuevas. Los que ayer eran revolucionarios hoy los vemos de funcionarios, por tal razón no debería de extrañar ,en México es muy común.
Habíamos dicho en anteriores números, que la infiltración del EPR no se ha dado en este año. Fue en el 2006 cuando se descubrieron y los agentes del gobierno entraron hasta la cocina de este grupo armado y tras departir el pan y la sal, hoy podrían estar a salto de mata para evitar ser capturados.
Por esa razón, aunque no sólida, podrían estar fuera del secuestro de Diego Fernández, aunque no es una razón contundente, pero no deja de llamar la atención los comunicados que existen, enviados por los secuestradores, en donde existe un detalle. El EPR aún en sus secuestros podría decirse que son formales. No encaja esa denominación que los que hoy retienen a Fernández de Cevallos se hacen, al auto denominarse “los misteriosos desaparecedores”. Acusa falta de seriedad y el EPR por los antecedentes que existen de víctimas, que han sido secuestradas presuntamente por este grupo, no hacen alusión a cuestiones de humor o auto calificativos que pudieran sugerir que están en manos de improvisados o gente poco seria. El haber usado esa calificación, podría ser un detalle que exculparía al EPR, aunque también se usa confusión para hacer creer que no es un grupo guerrillero el que mantiene en su poder al destacado miembro del PAN, de todo hay en la viña del señor.
Por cierto el EPR en su comunicado del 14 de junio no toca el tema del magisterio oaxaqueño a tres años del enfrentamiento con la policía de Oaxaca el 14 de junio, ¿Por qué será? ¿El EPR se ha dado cuenta que al interior del magisterio y la APPO hay traidores?