¿GUERRILLEROS SOSPECHOSOS DEL SECUESTRO DE DIEGO FERNÁNDEZ DE CEVALLOS? Juan José Díaz Bermúdez/Análisis
Oaxaca, México (Punto y Aparte).- En un comunicado que más bien parece una aclaración a priori y curadose en salud, el Ejército Popular Revolucionario ( EPR) toca en su misiva de fecha 17 de mayo de 2010, diferentes temas entre los que destaca, el de la solidaridad con la familia del ex senador panista Diego Fernández de Cevallos, presuntamente secuestrado el viernes 14 de mayo en su rancho “La Cabaña” en el estado de Querétaro. Se refieren a los detenidos-desaparecidos, Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, el 24 de mayo de 2007 en la capital de Oaxaca, ligando sentimentalmente la desaparición del panista con los mandos eperristas.
Sin embargo llama la atención el texto que los guerrilleros plantean, cuando el EPR es uno de los sospechosos, ya que de las líneas de investigación, una corresponde a la presunción de que Fernández de Cevallos, fue secuestrado por un comando guerrillero y aunque está posibilidad no ha sido revelada porque se guarda celosamente, ha trascendido que el Estado Mayor Presidencial, uno de los involucrados en la indagatoria, estaría sospechando que por el modus operandi no fue el crimen organizado el que ejecutó este secuestro, y aunque no estaría definido el grupo o los grupos que pudieron haber participado, estaría dejándose abierta la posibilidad para que se crea que fue el EPR. Más bien por el modus operandi, ya que hasta el momento no se han comunicado con los familiares del acaudalado abogado.
Es curioso entonces, que siendo sospechosos para el Estado, la guerrilla y precisamente el EPR, emita un comunicado que más que posicionamiento, pareciera un mea culpa, dejando en entredicho la autoría, ya que si son sospechosos y ellos lo saben, que desde un principio estuvieron en la lista de posibles autores, emiten su carta a la opinión pública deslindándose prácticamente con fines hasta hoy no definidos. ¿No quieren figurar dentro de los sospechosos?, ¿con esto piensan ser omitidos en la investigación?
A Oaxaca llegó según se supo un grupo especial para investigar la posibilidad de que hayan sido grupos armados de esta entidad, quienes hubieran llevado a cabo el secuestro.
No se entiende que papel pretende jugar el EPR, pero con ese comunicado se hace más sospechoso, ya que se cura en salud asumiendo un papel de consternación y hasta contradictorio. En el pasado criticaba el papel protagónico de ultra derecha del ahora desaparecido, sobre todo porque Fernández de Cevallos representaba a la oligarquía y burguesía. De cuando acá la guerrilla que se supone es ultra izquierda se lamenta por lo que le pase a los enemigos políticos.
Su critica no termina ahí. Señalan a los desertores de la revolución que huyeron destacan para no ser juzgados bajo los principios revolucionarios, se supone que que se refieren a sus propios militantes. Quizás a una escisión, un desprendimiento de células de las que se hablaban con anterioridad, que pudieron haber dejado al EPR en el trascurso de este año. Hoy algunos, agregan , con sus actos simulan tener estructuras ¿a quién se refieren? No es la primera ocasión que tocan este tema, por lo que es claro, que hay una división en esa agrupación armada. Hablan de venta de consciencias, pero no señalan a nadie. Lanzan su acusación considerando que aunque hagan simulaciones de estar en la sierra, aquellos de quienes hablan, no deja de ser un montaje afirman y medida mediática para tratar de justificar la incapacidad política para organizar revolucionariamente a las masas. Sigue diciendo el EPR, algo que desconcierta. Por un lado lamentando la desaparición del "jefe Diego" y el lado contrario poniendo en duda a otros grupos armados revolucionarios.
Es obvio que acusan a grupos que se han formado, que se han separado o quizás que no siguen los lineamientos filosóficos que el EPR antes PROCUP fijó con el interés de formar grupos guerrilleros en diversos estados, entre ellos Oaxaca.
La teoría sí así fuera, deja de tener validez cuando en el mismo texto destacan lo siguiente: “Cuando estaban dentro de las filas de nuestro partido, aquí era tanta la devaluación y mediocridad que decían que a pesar de los años en la lucha revolucionaria no se había hecho nada, hoy han pasado los años y quisiéramos ver los resultados, que sus palabras de presunción se volvieran realidad”. ¿Acusan al ERPI?, ¿a las FARP? ¿O a TDR? Se refieren a combatientes que han salido del EPR, ¿Porqué en estos momentos?
Continúan con su curiosa forma de señalar: “Para nosotros la política no es un problema personal, por eso ante la desaparición del Sr. Diego Fernández de Cevallos, sin importar si sacan su accidentada biografía o los claro-oscuros de su vida, lamentamos el hecho y nos solidarizamos con el dolor de su familia, así como con el dolor de todas las familias que sufren por la ausencia de sus seres queridos y nos pronunciamos porque no hayan más desaparecidos en el país ni por motivos políticos o sociales, delito que están practicando las fuerzas represivas y sobre todo la marina y al ejército federal que hoy están desatados al grado de balear al priista César Duarte candidato al gobierno del estado de Chihuahua, eso habla de la impunidad y autoritarismo de este gobierno”.
Para el EPR la política no es un problema personal. Sucede que la desaparición o secuestro de una persona no es cuestión de política, sino un delito del orden federal, por lo que el EPR se vuelve a equivocar, demostrando que lanzó un comunicado accidentado, en la que se indigna incluso por el ataque que el ejército mexicano hizo en contra de la comitiva del candidato priísta en Chihuahua, César Duarte el sábado 15 de mayo. No cabe duda que hay cambios al interior del EPR.
Pareciera un EPR diferente, más oficialista, más light, que se dedica a enfrentarse a otras agrupaciones guerrilleras y que liga sentimentalmente la desaparición de sus dos mandos con el secuestro de Fernández de Cevallos. ¿Hay cuestiones e ideologías que cambian? Se ha comprobado históricamente que el deslinde jamás ha detenido la represión y persecución de los luchadores sociales en México.