ADVIERTE EL ERPI DE RESPUESTAS CONTUNDENTES PARA VENGAR LA MUERTE DEL COMANDANTE INSURGENTE RAMIRO Juan José Díaz Bermúdez
Oaxaca, México (Punto y Aparte).- Como Cayetano Alvarado Palacio, alias “el cuche blanco”, fue identificado el asesino del comandante insurgente “Ramiro” del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente ( ERPI), con una fuerte presencia en Guerrero y en la costa chica de Oaxaca, y el cual fue asesinado el 4 de noviembre pasado, según destacan los guerrilleros en su comunicado número 40 con fecha 23 de noviembre. El guerrillero fue emboscado en la comunidad de Palos Grandes, municipio de Ajuchitlán del Progreso, por siete sicarios al servicio del cacique Rogaciano Alba. Denunciaron de la represión que ejercen grupos paramilitares y al mismo tiempo advirtieron de respuestas contundentes, a las que calificaron de actos de justicia para
vengar la muerte de su dirigente estatal. El presunto asesino del comandante del ERPI, podría estar refugiado en comunidades de Oaxaca, limítrofes con Guerrero, según trascendió en poblados de Collantes y San Juan Colorado en la costa chica del estado oaxaqueño.
El ERPI manifiesta el interés de dar a conocer los pormenores del asesinato del líder guerrillero, el cual fue atacado con metralleta de fusil AK 47. Afirman en su misiva que el joven combatiente fue ultimado por los mismos que reprimen a las comunidades y los cuales van de la mano con el ejército para seguir reprimiendo a los pueblos de la zona caliente de Guerrero.
Denunciaron que el cuerpo del comandante Ramiro fue exhumado por fuerzas de seguridad del Estado, mostrándolo como trofeo a los medios de comunicación, lo que fue calificado como un acto para mancillarlo, exhibiendo como trofeo el cuerpo en descomposición de quien en vida se llamó Omar Guerrero Solís o Ramiro Salgado López, ampliamente conocido como comandante Ramiro.
El ERPI maneja su versión sobre la ejecución en el comunicado y mencionan lo siguiente: “Hasta ahora, lo que se ha podido determinar es que a las 7:20 de la mañana del martes 4 de noviembre, siete narcoparamilitares liderados por el “cuche blanco” Palacios, le tendieron una emboscada en la comunidad de Palos Grandes, municipio de Ajuchitlán del Progreso. En días anteriores, se encontraba en los alrededores de dicha comunidad en cumplimiento de una comisión pero, al parecer, el enemigo maniobró para que durara más tiempo de lo esperado allí sin el despliegue defensivo acostumbrado. En estas circunstancias, fue llamado a un encuentro el martes 4, en la que el enemigo lo emboscó a quemarropa –el rifle en ráfaga- y ya no hubo oportunidad de responder”.
Más adelante sostienen en su misiva que maniobraran acciones para responder a esta agresión.