DESPUÉS DEL 2007 YA NADA ES IGUAL PARA LA GUERRILLA EN MÉXICO Juan José Díaz Bermúdez/Análisis
Oaxaca, México (Punto y Aparte).- Hace unos díasun medionacional planteócon documentos“desclasificados”, la evidencia que Estados Unidos monitorizó el levantamiento popular-magisterial del 2006 en Oaxaca. Una noticia fuera de tiempo, debido a que en Oaxaca desde esa fecha fatídica para los oaxaqueños, se sabía de la presencia de agentes de la embajada norteamericana, que a través del cónsul en esta ciudad, fotografiaban, elaboraban fichas y tarjetas informativas, así como establecían contactos con personas al interior del magisterio, quienes hoy sabemos, pudieron haber servido de espías a un gobierno extranjero. No extraña que en movimientos sociales de grandes magnitudes, el departamento de Estado del gobierno norteamericano mantenga el seguimiento de los acontecimientos. En el 68 lo hicieron, existen evidencias documentales incluso, de cómo miembros del Estado Mayor del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, servían de enlace con la Central de Inteligencia Norteamericana. En 1971 con los halcones y el jueves de corpus, siguieron de cerca la persecución y muerte del guerrillero Lucio Cabañas Barrientos. Sin duda, mantuvieron contacto con la Dirección Federal de Seguridad (DFS) o la brigada blanca, en la lucha contra la guerrilla, con el surgimiento del Ejército Popular Revolucionario en aguas Blancas Guerrero. Es decir, no sería la primera vez que Estados Unidos realiza operaciones de inteligencia en suelo mexicano. Porqué dudar que hubieran tenido contactos en el gobierno de Ulises Ruiz Ortiz en el 2006, probablemente pudieron haber sido esos contactos de los que hablan en los documentos “desclasificados” , Manuel Vera Salinas, Manuel Moreno Rivas, los extintos Aristeo López Martínez y Barrita Ortiz.
El 29 de octubre, así como la noche del 25 de noviembre de 2006, día del asalto final de la APPO, en Oaxaca trabajaron recabando información alrededor de 30 miembros de la embajada de Estados Unidos, mantenían su cuartel de operaciones en el Hotel Misión San Felipe. Ficharon a miembros de la APPO, del magisterio, periodistas, comandantes de la Policía Federal Preventiva. Nadie quiso impedir su trabajo, con conocimiento de causa, el gobierno estatal de Oaxaca permitió que un gobierno extranjero llevara a cabo espionaje en territorio oaxaqueño.
Nadie pecó de ignorancia en Oaxaca, medios locales diverso, entre ellos Punto y Aparte, informaron paso a paso del desempeño en la lucha popular que Oaxaca vivió, es más, las declaraciones de la ex procuradora Lisbeth Caña Cadeza, advirtieron de la posibilidad que guerrilleros urbanos estuvieran detrás de las acciones de residencia que llevó a cabo el magisterio democrático. Esta declaración propició que diversas agencias extranjeras de investigación militar y política cubrieran el levantamiento popular de 2006 en Oaxaca. “Alfilerillo”, “el jaker feliz” o “Brady”, como se conocía a Brad Will, llegó a Oaxaca a mediados de agosto de 2006, a través de un sujeto apellidado Zelman de origen israelita, el cual presuntamente realiza actividades en coordinación con organizaciones anarquistas, que pudieran ser agencias de identificación a luchadores sociales y que al final sirven de espionaje social hasta el momento.
La detención y desaparición de los guerrilleros del EPR, es claro que no lo pudo haber hecho un gobierno estatal como el de Ulises Ruiz, debió tener el aval del gobierno federal a petición de un gobierno extranjero. ¿Qué fue lo que aceleró la entrada de la Policía Federal Preventiva? Fue la muerte de Brad Will, ¿Porqué? La muerte de un solo hombre pudo más que la de 23 oaxaqueños, algunos profesores que habían sido ultimados en barricadas. Murieron más de 20 y nada pasó. Bastó el asesinato de Brad Will para que ingresara el ejército disfrazado de policía federal, y así detener el avance de la lucha social y proteger al gobierno de Ulises, que ante el gobierno federal era la víctima política, ya que era acosado por un plan siniestro de López Obrador , el magisterio y la guerrilla, para derrocarlo y poner en jaque a todo el país. Hay que notar que son argumentos válidos para el Estado, en Oaxaca no fue solo un movimiento, se gestaba una revuelta, la cual amenazaba con alcanzar a Chiapas, Guerrero y Puebla. Oaxaca tiene una posición estratégica desde el punto de vista militar, quien controla la Verde Antequera, controla el sur. Eso sirvió para que potencias extranjeras, como Estados Unidos influyera determinante en las acciones, se sabía de asesores colombianos, israelitas, guatemaltecos y estadounidenses, pero también de agentes encubiertos ¿uno de estos era alfilerillo?
El detonante a la lucha que libró la APPO fue la muerte de Brad Will, que no era un “periodista” cualquiera, tenía rango y participaba junto con otros tres personajes, los cuales desaparecieron después de su asesinato, aquel 27 de octubre de 2006. Dos mujeres y un hombre que lograron desmantelar la casa de campaña que usaba el norteamericano y proteger la información que había recabado en más de un mes. Documentales y fotografías en las que se aprecia a líderes de la APPO, así como de la guerrilla, que para julio de 2006 ya participaba con un gran potencial humano en las movilizaciones que la APPO convocaba, por lo menos esa era la apreciación del CISEN, que operaba en común acuerdo con espías de otros países.
Curiosamente, se sabía que Brad Will había sido invitado por un sujeto de apellido Zalman, de ascendencia israelita, ex combatiente de Viet Nam, avecindado en Oaxaca en los Valles Centrales, y el cual realizaba investigaciones de los movimientos sociales, sin tenerse el origen de los financiamientos. Más curioso es que, Brad Will, sin recursos suficientes, viajaba a través de Latinoamérica, filmando y fotografiando todos los movimientos sociales y guerrilleros. Lo mismo había estado en Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Cuba, Argentina, Chile, Bolivia, Ecuador, Colombia, mostrando el material que recopilaba ¿Quién le pagaba?
El Ejército Popular Revolucionario (EPR), en su comunicado de fecha 23 de marzo de 2009, sostiene una versión que dice lo siguiente: Cuando Calderón dice, que no quiere que nuestra soberanía sea violada, no corresponde su dicho a la realidad, son años que nuestra soberanía ha sido violada, por años en el país han estado funcionando la DEA, el FBI, la CIA, organismos de inteligencia francés, española e israelí, asesorando, instruyendo y capacitando a policías y militares, llevándolos a preparar a Estados Unidos con enseñanzas antiguerrilleras, los cuales, después desertan y ponen esos métodos al servicio del crimen organizado.
¿Dónde vive y quién es ese “misterioso” israelita y todas las demás personas a las cuales les hablaron desde el teléfono de Edmundo Reyes Amaya? Seguramente ese israelita es un agente del Mossad, es decir, la policía de inteligencia judía que junto con los demás participan en cateos, detenciones y torturas contra luchadores sociales. Los asesores colombianos son también quienes se dedican a perseguir a los defensores de los derechos humanos en nuestro país. ¡Claro que hay una soberanía violada! Pero es con la venia de los gobiernos priístas y panistas, las declaraciones gubernamentales no son más que un acto histriónico, no es más que eso, para confundir levantando otra cortina de humo intentando engañar a nuestro pueblo con supuestas posiciones hasta anti norteamericanas.
Nuestro pueblo sigue esperando una respuesta satisfactoria sobre la libertad de todos los presos políticos y de conciencia y la presentación de todos los detenidos desaparecidos. Exigimos ya, solución a este problema. ¿Qué camino nos queda cuando ustedes no tienen la capacidad política ni el control de sus fuerzas armadas, y las están poniendo bajo el control de las fuerzas armadas norteamericanas para que ellas determinen qué hacer cuando ven que el peligro para sus intereses en México no es la delincuencia organizada, sino el descontento, la rebeldía y la organización popular? No en vano están proponiendo usar tácticas antiguerrilleras en el “combate” contra la delincuencia organizada.
Hasta ahí parte del comunicado. Es obvio que en Oaxaca no sucedió solamente un movimiento sindical en el 2006, se analizó la inclusión de las masas en movimientos sociales, la respuesta del proletariado, de los lumpens, para medir la creatividad en construir armas caseras y establecer las zonas que responderán en el momento de las acciones bélicas. Oaxaca fue un campo de batalla, el gobierno de Fox nunca lo entendió así. Nunca se previó lo que sucedería, la muerte de un extranjero que sigue siendo un enigma su trabajo, evitó que el mal creciera. Cierto o falso, tuvo que intervenir un país extranjero para que el gobierno foxista se decidiera a actuar. La pregunta sigue en el aire ¿ quién era Brad Will?
Lo que vino después, las investigaciones, seguimientos y compra de traidores al interior de las organizaciones sociales, permitió infiltrarlas y lograr comprar a delatores que entregaron a los dos guerrilleros desaparecidos, desarticulando así al EPR en Oaxaca, ya que después de la detención de Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Cruz Sánchez, el EPR-Oaxaca dejó de funcionar como una opción clandestina segura. El cambio de casas de seguridad, identidad y el desplazamiento hacia otras zonas del estado, es una verdad que le sigue afectando al potencial táctico que ya tenía en Oaxaca ese grupo guerrillero.
La lucha que la APPO libró, la afectación que le hicieron las diversas organizaciones sedicentes de izquierda a los círculos de confianza que la clandestinidad les propiciaba a los guerrilleros, logró que en mayo de 2007 fueran detenidos- desaparecidos dos altos mandos del EPR. Después de esa acción considerada un crimen de lesa humanidad, ya nada será igual para la guerrilla en México.